Northrop B-2 Spirit
The more expensive aircraft of all times 1998
Este avión singular es lo último en guerra psicológica aérea. Se trata de un aparato enorme y fantasmal, pintado de negro mate, más lento que un reactor de pasajeros y con un radio de acción parecido al del Jumbo. Su gracia consiste en que el fabricante asegura que es completamente invisible a los radares enemigos.Se construyeron poco más de una docena de ejemplares, a un coste exorbitante incluso para el generoso presupuesto que maneja el complejo militar industrial estadounidense.
Su invisibilidad ha sido puesta en entredicho en tiempo lluvioso, y sus capacidades bombarderas son cortas. Últimamente, además, los enemigos de la aviación USA carecen de radares sofisticados, y todo el trabajo de transporte y entrega de explosivos lo lleva a cabo el B-52Su utilidad es la propaganda: un país capaz de gastarse tanto dinero en un avión como este debe tener un poderío ilimitado. Hacer números sobre la cantidad de escuelas construíbles con el dinero invertido en él resulta ya de mal gusto, en plena guerra contra el Eje del Mal.