En 1953 el Ejército del Aire tenía 20 generales, dos de ellos tenientes generales, y 32 aviones de caza, 12 de ellos biplanos Chirri y Superchato. Los 20 restantes eran cuatro versiones distintas del Messerschmitt Me-109. También había una aviación de asalto compuesta por seis Chatos, y 19 bombarderos Sparviero y Ju-88. Lo más moderno y operativo eran 63 bombarderos Heinkel He-111 y casi un centenar de Ju-52 de transporte fabricados por CASA. Junto con algunos aviones sueltos y unas 400 avionetas y aviones de entrenamiento, formaban una masa aérea de algo más de 600 aviones. Eso era todo cuando llegaron los americanos con sus reactores. De no haberse firmado los acuerdos España-USA, el Ejército del Aire se habría extinguido hacia 1960.