Por las mismas fechas en que Neville Chamberlain, primer ministro británico, volaba a Alemania para entrevistarse con Hitler, su homólogo en la República española, Juan Negrín, voló a Ginebra en un Delta de la LAPE. El viaje era parte de la intensa actividad diplomática que desencadenó en toda Europa la crisis de Múnich.
Negrín habló ante la Asamblea general de la Sociedad de Naciones el 21 de septiembre de 1938, anunciando por sorpresa la retirada de la Brigadas Internacionales. Previamente el gobierno español habia asegurado su apoyo a los gobiernos francés y británico en caso de llegarse a la guerra con la Alemania nazi.
Todas aquellas iniciativas fracasaron. Franco conservó a las tropas italianas y alemanas hasta el último día de la guerra. Francia y Gran Bretaña accedieron a entregar parte de Checolovaquia a Alemania y dejaron claro a la República española que no moverían un dedo por ella. Tras el fin de la batalla del Ebro, aunque resisitió medio año más, ya estaba claro que la República había perdido la guerra.