A finales de 1945, nuevas órdenes dictaron la eliminación del yugo y las flechas de la Falange de los fuselajes de los aviones militares y civiles. El círculo negro que sustituía a la escarapela republicana fue sustituido a su vez por una escarapela bicolor con los colores de la monarquía. La tachadura de la bandera republicana en la deriva se conservó, aunque la tendencia fue a hacerla cada vez más pequeña.
También se cambiaron los indicativos de los aviones militares, idénticos hasta entonces a los usados en la guerra civil. La segunda guerra mundial había terminado con la derrota de Alemania y el régimen del Movimiento preveía años difíciles, en los que sería conveniente alejarse a toda prisa de la simbología fascista. La consigna general la dio con admirable concisión el capitán de navío Luis Carrero Blanco, que ya por entonces se había convertido en la mano derecha del general Franco: “Orden, unidad y aguantar”.