Las buenas relaciones personales entre los directivos de la industria aeronáutica española y alemana se cimentaron por la importante contribución de los aviones nazis a la victoria de Franco. Después de la segunda guerra mundial se tradujeron en varios proyectos conjuntos, como el Dornier 25 o el HA 300. CASA y HFB exploraron algunas vías de colaboración a finales de la década de 1950.
En 1961 HFB subcontrató a CASA una parte considerable del diseño estructural de su birreactor de negocios Hansa, así como pruebas aerodinámicas en el túnel del INTA. La compañía española adquirió así una valiosa experiencia en el campo del diseño aeronáutico avanzado. En contrapartida, CASA encargó más adelante a HFB parte el diseño del Aviocar.
Al final las dos empresas aeronáuticas, herederas de antiguas firmas de los complejos militares-industriales alemanes y españoles (HFB descendía de Blohm & Voss, y se fusionó posteriormente con Messerschmitt) terminaron refundidas en el inmenso complejo EADS. Pero sus ejecutivos se conocían desde hacía mucho tiempo atrás.
Es interesante la actitud de EADS ante la parte menos presentable de su rico patrimonio histórico. En su vídeo de propaganda "EADS: The step beyond" pueden verse varias secuencias de aviones alemanes del período 1933-1945 volando o despegando de aeródromos, y en todos los casos la cruz gamada de la cola del aparato, gracias a los hábiles ángulos de camara escogidos, resulta completamente invisible. Hay que tener en cuenta que en la República Federal está prohibida la exhibición pública de la esvástica, que desaparece por lo tanto de la cola de los aviones de la época del Tercer Imperio guardados en museos y colecciones.