Los Heinkel 51 fueron los primeros cazas del ejército del aire alemán después de Versalles. Se los pintó de colores vivos, pues una de sus principales tareas era volar incesantemente sobre Alemania anunciando el poderío renacido del militarismo germano. En agosto de 1936 comenzaron a llegar a España, ya embadurnados de gris militar. Aparecieron en el frente de Aragón en septiembre u octubre, una ominosa visión de que los tiempos de la improvisada aviación anarquista habían terminado, y que ahora empezaba una guerra larga e industrial.
Los pilotos nacionales lo encontraron muy útil para destruir a los milicianos republicanos en tierra, poniendo a punto las técnicas de ataque en cadena que habían ensayado tantas veces en la guerra de África. En abril de 1937, en Santa Quiteria, los He 51 causaron una verdadera masacre en las trincheras republicanas. Este avión siguió volando todo el resto de la guerra "Sobre campos y trincheras", título del himno oficioso de la aviación nacionalista. Una de sus estrofas dice así:
Sobre campos y trincheras como estrellas matinales
cruzan alas nacionales del Imperio mensajeras.
(Música de Federico Moreno Torroba, letra de Agustín de Foxá)