Alemania / Etiopía / España / Focke Wulf / Fw 56 / 1937
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La máquina de la civilización
Focke Wulf Fw 56 Stösser
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Pocos días después de la declaración de guerra del Ejército español contra la República, agentes del Gobierno de esta última, en la errónea creencia de que serían bien acogidos, recorrieron todos los países europeos en busca de armas con que detener el ataque. Llegaron incluso a Alemania en busca de aviones, cosa lógica pues este país tenía por entonces una potente industria aeronáutica. Los alemanes, que ya estaban en tratos con el general Franco, les dieron largas. No obstante, al final tres aviones alemanes consiguieron llegar a territorio de la República, en lo que fue una de las paradojas de la no-intervención.

Tres ejemplares de Stösser construídos en Alemania fueron desviados a comienzos de 1936, probablemente vía Austria, con destino a la casi inexistente fuerza área de Etiopía. Austria en 1936 no tenía muchas razones para apoyar a los italianos, por lo que esto resulta plausible. Antes de poder ser entregados, los italianos ocuparon Addis Abeba y la guerra terminó.

Etiopía había sufrido un embargo de armas organizado por Gran Bretaña, que mermó seriamente sus posibilidades de oponer resistencia a la invasión fascista. A la República española le pasó más o menos lo mismo. Ambos eran estados fallidos, en la terminología actual, a los ojos de las Potencias. Ambos eran vistos como un sumidero de salvajismo y anarquía, y en ambos no se veía mal del todo una intervención militar para imponer el orden.

Los tres aparatos sufrieron diversas peripecias antes de ser adquiridos clandestinamente por agentes al servicio de la República. A finales de 1936, arribaron a Alicante, donde fueron montados y empleados como aviones de entrenamiento de pilotos de caza. La aviación fascista italiana, mientras tanto, atacaba en España con la misma dureza que en Etiopía, exceptuando el empleo de bombas de gas, que nunca se usaron en la guerra civil.

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