La máquina de la civilización
Fairchild AU-23 Peacemaker (Pilatus PC-6 Porter)
Un Peacemaker (sic, Pacificador) de la fuerza aérea tailandesa, a mediados de la década de 2000.
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En 1971, con la guerra de Vietnam perdida, las fuerzas aéreas norteamericanas trabajaron en un programa para dotar a la fuerza aérea de la República de Vietnam con aviones contrainsurgencia que les permitieran seguir combatiendo al Vietcong cuando ellos se hubieran ido. El programa se llamó Pave Coin y uno de los aviones ensayados fue el Pilatus Turbo Porter, que atrajo a los planficadores de la USAF por su espaciosa cabina, robusta construcción y muy corta distancia de despegue y aterrizaje. Sobre este modelo se diseñó una especie de navaja suiza de la contrainsurgencia, pues la gran cantidad de espacio disponible en el avión le permitía funcionar como transporte de pequeños destacamentos armados, fumigador, bombardero, ragador de napalm o defoliantes, portador de altavoces para la guerra psicológica, dispersador de panfletos, carguero, cañonero, avión de reconocimiento a baja altura, etc, es decir, todas las tareas posibles incluidas en la guerra aérea colonial. La casa Fairchild fabricó unas 40 unidades de la versión militar del Turbo Porter, el AU-23 Pacificador. Luego se vio que el avión resultaba lento y poco blindado, muy vulnerable de cara a la notable capacidad antiaérea de la guerrilla vietnamita. Los aparatos restantes fueron enviados a Tailandia, que por entonces tenía una de la mayores colecciones de aviones de contrinsurgencia del mundo, a unirse a las filas de Broncos, Dragonflies y otros que servían en la Real fuerza Aérea. Tailandia los usa desde entonces para patrullar sus extensas fronteras con Laos, Kampuchea y Myanmar.