La hazaña de los periodistas de 1963 en Convair Metropolitan, que desayunaron en Madrid, comieron en La Coruña/A Coruña y regresaron a la capital a tiempo para cenar, se hizo bastante corriente años después gracias al DC-9, el avión que convirtió la península Ibérica en un pañuelo.
Por primera vez, el pedido se hizo a lo grande. Se compraron 15 unidades prácticamente en el mismo instante en en que el avión realizaba su primer vuelo en Long Beach, California, sede de la compañía Douglas (febrero de 1965). Los primeros ejemplares fueron recibidos por Aviaco en 1967. la Compañía los empleó extensamente en su red de rutas peninsulares, que ponían La Coruña a 55 minutos de Madrid, y Bilbao a poco más de tres cuartos de hora.