Indonesia deseaba una industria aeronáutica nacional, para poder dotar con productos propios su creciente demanda de transporte aéreo, potencialmente enorme en un país compuesto por millares de islas repartidas en un rectángulo de 4.000 x 2.000 kilómetros. Los contactos con los pioneros aeronáuticos indonesios con la empresa alemana MBB condujeron a CASA, que por entonces mantenía estrechs lazos con el consorcio alemán y colaboraba en la fabricación de su HanJet.
CASA era un buen socio, al ser lo que esperaba ser la industria aeronáutica indonesia en breve: una empresa estatal de tamaño medio, con un accesible nivel tecnológico y bastante versatilidad. EL principal producto de CASA atrajo la atención indonesia por ser un avión de carga sencillo, fácil de fabricar, apropiado para un uso rudo sin comodidades aeroportuarias, ideal en principio para las características geográficas del gran país asiático. Además, Indonesia era un dictadura militar gobernada por un general (Suharto) , que había aplastado sin contemplaciones (y varios cientos de milares de muertos) el comunismo en su país. España (era 1974) era una dictadura militar, si bien moribunda, gobernada por un general (Franco) que había hecho una cruenta guerra a los rojos.
La nueva empresa se llamó Nurtanio, por el nombre de un héroe de la aviación indonesia muerto años atrás, y se instaló en Bandung, en la isla de Java, la ciudad símbolo del anticolonialismo desde la famosa conferencia que reunió allí en 1955 a líderes del Tercer Mundo como Zhou En Lai, Nasser, Nehru y por supuesto el anfitrión, Sukarno.