En enero de 1912, los aviones italianos lanzaron octavillas con este texto:
“A los árabes de Tripolitania. ¿Qué esperáis para venir con nosotros? ¿No sentís acaso el deseo de venir a orar en vuestras mezquitas? ¿No queréis vivir tranquilos entre vuestras familias? ... También nosotros tenemos El Libro y somos religiosos y honrados. Italia es vuestro padre ya que nuestro país ha esposado a Tripolitania, que es vuestra madre [...]”